Mi rol como docente
¡HOLI! Mi nombre es Ana Fuentealba y actualmente me encuentro realizando una de las tantas preprácticas de mi carrera en el liceo Benjamín Vicuña Mackenna, acompañando en las clases a mi profesora guía en el segundo año de educación media, y en el primer y tercer nivel de la “nocturna”. Son contextos totalmente distintos, pues en las clases diurnas se puede observar, quizás no un total, pero si un descuido y abandono por parte de la sociedad a las y los estudiantes que allí se encuentran, el cual ellos demuestran al presentar un gran desinterés en lo académico (algunos alumnos son mayores de edad), sin embargo, son personas que si se sienten motivadas por aprender cuando se les ofrece ciertos tipos de dinámicas durante la clase, que les parecen entretenidas y en las cuales participan. Mientras que en la nocturna se intuye que las personas que asisten allí lo hacen por voluntad propia, demostrando un gran interés por aprender y dialogar durante las clases, en particular, existe un caso de una señora que es emprendedora y tiene su propio local de peluquería, que considero que se encuentra ahí por los horarios y por su misma pyme. En particular, este no es un establecimiento educativo con una gran demanda de matrículas, en concreto, el segundo medio solo presenta nueve matriculas, pero cuando he asistido lo máximo de estudiantes que se han presentado son cinco, en la nocturna sucede algo parecido, teniendo que realizar clases en ocasiones a una sola persona.
A pesar de todo lo mencionado y todo lo que les pueda llegar a mencionar, empatizo un mundo con mi contexto educativo, es un lugar “olvidado” por la sociedad, y los estudiantes que se presentan allí cada día son personas que buscan una segunda oportunidad de la vida y que no se les debe de negar, se les debe comprender y brindar apoyo, nunca retarles o sesgarles, porque deben entender que aún no han terminado de madurar y la sociedad o contexto tampoco les está brindando apoyo en este crecimiento. Si tienen la posibilidad de acercarse allí, se los recomiendo de todo corazón, NO LES OLVIDEN.
En cuanto a mi formación profesional, pienso y considero que he avanzado bastante en la construcción de mi yo docente, al principio tenía miedo de hacer clases, pero las veces que he participado activamente realizando estas me ha resultado de maravilla, los estudiantes me han prestado atención que es lo importante, y a pesar de que uno de ellos se siente cansado y no me “pesca”, le comprendo absolutamente (es papá adolescente). Aún fallo en que me sobra tiempo de las horas pedagógicas, aproximadamente quince minutos, pero es algo que iré mejorando a medida que avanzo en la práctica, tal como mencionó mi profesora guía. Además, esta práctica ha forjado más mi lado humano y todo lo que ello significa.
Sin estas instancias de prácticas tempranas no hubiera conocido dos distintas realidades, la de un colegio particular subvencionado y la de otro municipal, que aunque clasistamente hablando, son muy distintas en lo económico y todo lo que esto conlleva. Cachense po, en uno usaban Tablet para responder a la prueba DIA y en el otro hojas de papel.
Eso, no abandonen al Benji☹

Comentarios
Publicar un comentario